SANTIAGO DE CHILE.- Las protestas sociales y la marcada desconfianza hacia los políticos por parte de una ciudadanía que votará de forma voluntaria y no obligatoria por primera vez desde el retorno de la democracia en 1990, es el principal condimento de la elección municipal en Chile de hoy.
Si bien el padrón electoral lo integran más de 13 millones de ciudadanos, sigue siendo una incógnita cuántos concurrirán efectivamente a las urnas. De ellos, cinco millones (la mayoría, menor a 30 años) debutan como votantes, ya que ahora la inscripción es automática.
La muy posible derrota de la coalición que sostiene al mandatario, Sebastián Piñera, significaría un escenario complejo para definir al candidato presidencial de la derecha para las elecciones generales de 2013. Hasta ahora, el actual ministro de Obras Públicas, Laurence Golborne, encabeza la lista de los posibles postulantes. La gobernante Alianza por Chile, formada por la Unión Demócrata Independiente y por Renovación Nacional, tiene un respaldo del 27% de la población (en una encuesta nacional), pero con el 64% de rechazo.
Este escenario negativo no varía para la oposición de centroizquierda Concertación por la Democracia, que integran los partidos Democracia Cristiana, Democracia, Radical Social Demócrata y Socialista, y es aliada del Comunista), que en agosto tuvo un histórica desaprobación del 74% en un sondeo.
Y estos números en rojo se registran pese al respaldo a la ex mandataria socialista, Michelle Bachelet, quien es presentada como la candidata para el próximo año, aunque ella no lo confirmó. Una derrota de este colectivo podría en duda toda estrategia a futuro.
Los escasos apoyos a ambas coaliciones aumentan la incertidumbre sobre qué grupo será el que obtenga la mayor cantidad de concejales. De acuerdo a un estudio conjunto de la consultora Mori y de la Asociación Chilena de Municipalidades, el 55% de los encuestados considera importantes las elecciones, y el 52% estaría dispuesto a sufragar. Piñera se mostró confiado en que "la ciudadanía concurrirá a las urnas masivamente y entregará una muestra de la fortaleza y del valor de esta democracia". Una de las peleas más fuerte será en la capital, donde el actual alcalde derechista, Pablo Zalaquett, se enfrenta a la vocera de Bachelet, Carolina Tohá.
La elección arrojaría el quiebre histórico del bipartidismo chileno, por la aparición de candidatos de los Partidos Igualdad (PI) y Progresista (PP), que enfrentan su primer desafío municipal. El PI fue fundado en 2009 por organizaciones sociales, y dice ser "una alternativa real al duopolio Concertación-Alianza". El PP nació en 2011 por impulso de Marco Enríquez Ominami, ex dirigente socialista que logró el 20% de los votos en la primera vuelta presidencial de 2009 al postularse en forma independiente.
Todos se enfrentan a una campaña por la abstención que impulsan sectores universitarios. (DPA)